0
Animales

Misterios de la vida

By febrero 20, 2020No Comments

Misterios de la vida

 

Del Libro Almanaque Escuela Para Todos 2006


 

 

Hace muchos años la gente recorría la Tierra a pie y poco a poco iba conociendo los distintos lugares. Entonces le fue poniendo nombre a las montañas, a los ríos y a los lagos. Ahora con los satélites se han podido observar la mayoría de los lugares de la Tierra. También se conocen las profundidades del mar y algunos de sus misterios. Sin embargo, todavía no se ha podido averiguar cuántas plantas y animales viven en realidad en la Tierra.

Actualmente se conocen más de un millón y medio de especies diferentes. Alrededor de 400 mil son plantas. Más de 1 millón de especies son de animales, y la mayoría son insectos.

Las especies de animales grandes, como las del tamaño de un perro, son más fácil de descubrir, y es poco probable que en algún lugar de la tierra exista alguna especie de ese tamaño sin haber sido vista. Lo mismo ocurre con los pájaros, pues sólo de vez en cuando se encuentra una especie nueva. Sin embargo, entre los animales y plantas de especies pequeñas, hay muchos tesoros sin descubrir, pues entre más pequeñas sean, más especies existen. Solamente en arañas se han descubierto alrededor de 60 mil especies.

Hace varios años, un científico hizo un estudio en un bosque como los de nuestras tierras. Descubrió de primera entrada, en una superficie de pocos metros cuadrados, a cientos de especies desconocidas. Eso lo hizo pensar que en otros lugares, el resultado sería más o menos igual. Por eso algunos científicos calculan que en la Tierra podría haber unos 20 millones de especies diferentes.

Pero hacer un estudio completo sobre la gran variedad de especies que existen en el mundo, es muy, pero muy difícil. Se necesitaría que trabajaran 25 mil especialistas. Cada uno tendría que estudiar 10 especies nuevas al año. Haciendo ese estudio durante 40 años, se podrían clasificar 10 millones de especies nuevas. Y posiblemente aún así, muchas quedarían sin descubrirse.

 


En los bosques existen millones de especies diferentes y la mayoría son de animales y plantas muy pequeñas.

Se calcula que en el mundo existen unos 20 millones de especies pero solamente un poco más de un millón y medio han sido identificadas.


 

Lo cierto es que por más que las personas intenten conocer todos los tesoros que tiene la Tierra, la Naturaleza tiene su propio lenguaje y estamos muy lejos de comprenderlo en su totalidad, porque ¿cuántas especies habrán desaparecido en los últimos tiempos, ya sea por la tala de los bosques o por las mismas condiciones de la Naturaleza? Nadie lo sabe.

Pocas veces se conoce el final de una especie. Un caso bien observado fue el de unas loras de Brasil. A esas aves las capturaban por su gran belleza. A mediados de los años noventas quedó un solo macho de esa especie en libertad. El macho, intentó desesperada mente atraer con su canto a hembras de especies parecidas. No tuvo éxito y su final fue una muerte en soledad, pues muy raramente se cruzan las especies aunque sean muy parecidas.

Se le llama especie a las plantas o animales que sólo pueden reproducirse entre ellos mismos.

Muchas personas defienden al gran oso panda y se alteran por la matanza de focas y de otros animales. Gracias a eso, se les brinda gran interés y simpatía a estos animales. Pero hay poco entusiasmo por descubrir especies pequeñas. ¿A quién le desvela si en el Perú se descubre un nuevo escarabajo o si en el fondo del mar vive una especie desconocida de caracol? A muy pocos.

Pero la fuerza de la vida es algo misterioso. En tiempos muy lejanos, hace más de 30 mil años, casi toda la tierra se cubrió de hielo y nieve. Murieron entonces miles y miles de especies y de plantas. Los animales no encontraban comida y muchos murieron de hambre y de frío. Pocos eran los que podían sobrevivir. La Madre Tierra estaba desolada. Esto sucedió varias veces a través de los siglos que tiene la Tierra de existir. Sin embargo, llegado el tiempo, el hielo se derretía dejando la tierra fértil descubierta. Y como por milagro nacían poco a poco de nuevo árboles y plantas de toda especie. Y entre ellos comenzaban a surgir infinidad de insectos. También los pocos mamíferos que habían sobrevivido se multiplicaban y aparecían otras especies al calor del Sol y de la vegetación.

Y, ¿qué podemos hacer nosotros ante esas maravillas? Admirar la Creación de Dios y amarla con gran respeto.


Ver texto original del libro: